jueves, 22 de septiembre de 2011

WRAAAAAGH - Metalocalypse

Tengo esto demasiado abandonado, así que para ponerle solución inauguro una nueva sección, WRAAAAAGH (Con 5 A, que no se me olvide), en la que dejaré ligeramente de lado la racionalidad, la tranquilidad y demás para declarar públicamente mi enemistad y deseo de muerte desacuerdo con algo de lo que vaya a hablar. Es decir, mi opinión os importa un ñordo, pero me apetece cabrearme de vez en cuando. Y hoy voy a dar mi opinión semidestructiva sobre esa serie de animación que tanto éxito parece tener entre los metaleros, Metalocalypse. Al tema:



Metalocalypse (o Metalocalypsis en España) es una serie estadounidense de humor creada por Brendon Small y Tommy Blacha emitida por Adult Swim, cuyos capítulos comprenden una duración de aproximadamente 10 minutos.
Trata de un grupo de death metal llamado Dethklok formado por cinco miembros, con tal nivel de fama que sus fans harían todo por ellos, incluyendo dar sus propias vidas. Para acabar con su control de masas, un grupo de altos poderes tratará de destruirles inútilmente en cada capítulo.
En todos los capítulos hay por lo menos una canción, que queda incluida en el Dethalbum, disco que posteriormente salió y generó un éxito considerable. Además, dentro de la serie participan conocidos músicos del mundo metalero aportando sus voces (en el doblaje original, claro), tales como James Hetfield, Kirk Hammett, Michael Amott, o George 'Corpsegrinder' Fisher.

Hecho el breve prólogo procedo a relatar mi opinión sobre la serie:

Empecemos por lo básico, mencionando una de las grandes carestías de la serie: No tiene una línea argumental coherente.
No solo es repetitiva hasta la saciedad basándose en el esquema de "Dethklok puede hacer algo - Los malos no quieren, intentan destruirles - Dethklok lo evita casi inconscientemente" sino que muchas veces no tiene sentido, dejando el capítulo sin un desenlace conciso que no se resuelve de ninguna manera y transmite una enorme sensación de inconclusión. Esto se da especialmente en la segunda temporada.
Por otro lado, los protagonistas tienen una personalidad definida y distinta los unos de los otros aunque no termina de estar fija en vista de que cada capítulo presenta un problema muy distinto el uno del otro (desde problemas con las giras hasta visitas de familiares, pasando por la necesidad de hacer monólogos o crear una línea de ropa), por no hablar de los antagonistas, cuya única distinción son los atuendos, y por la manera general de comportarse, a ratos parecen una copia barata del Team Rocket.

Lo siguiente es fundamental a la hora de hacer una serie de humor, y es que TENGA GRACIA. Metalocalypse se basa en humor fácil y gore, con diálogos obtusos y chistes basados en decir insultos y adornarlo todo con sangre o descuartizamientos para salir un poco del paso.
Se salvan los guiños a grupos de metal y algún diálogo suelto, pero el ritmo de risas es demasiado lento, porque como mucho te saca dos carcajadas por capítulo (de 10 minutos, recordemos).
Cierto es que el doblaje en español de esta serie tiene momentos completamente inconexos, donde los dobladores parecen no poner gana en dar vida a los personajes, y con razón, porque varios diálogos no tienen ni pies ni cabeza. Además se le suma el típico acento forzado de "típico jebi que dice tronco" que trata de darle un toque malote (que sinceramente no he escuchado a nadie en mi vida que hable así).

No voy a tirar mucho del tema, pero también conviene mencionar el apartado sociológico, ya que si estás interesado por el heavy metal, qué menos que sentir curiosidad por una serie que trata sobre ello. Sin embargo hay gente que parece obligada a decir que es una serie de culto simplemente porque la serie va de jebis, aunque si yo la hubiese descubierto a los 15 años seguramente estaría flipando.

Por último, el apartado musical es lo único que se salva (tiene canciones bastante buenas), y respecto al dibujo y a la animación el resultado puede resultar brusco, pero para estar hecho en Flash no está del todo mal.

Y con este breve crítica concluye mi primer WRAAAAAGH, espero que no tenga más motivos para cabrearme próximamente y así evitar convertir esto en un blog donde excretar opiniones.

jueves, 4 de agosto de 2011

Un poco de relleno...

Estoy haciendo la crónica de Metalcamp, de verdad. El problema es que tendré que publicarla más tarde de lo que tenía previsto, (es lo más largo que me he propuesto escribir con diferencia) así que para que no parezca que tengo esto abandonado y para que vuestras vidas vuelvan a tener sentido, pongo un vídeo que vi hace poco y casi me hizo llorar de risa.

Todo tiene tópicos absurdos. El tópico de los argentinos es que todos son psicólogos, y el otro es que son unos locos del fútbol. ¿Recordáis cuando este año el River bajó a segunda división? Yo no, pero a este hombre no se le olvidará jamás:


Como era de esperar, han salido numerosas versiones de ese vídeo. De las pocas que he visto, se salva la del susodicho Tano viendo un programa de Carlos Arguiñano. Genial, simplemente.

viernes, 27 de mayo de 2011

Ley de monos y bibliotecas

Odio muchas cosas en esta vida: los anuncios de Mixta, los mosquitos, Slipknot, las tortillas de patata con cebolla, las verduras, cambiar las cuerdas a la guitarra, Intereconomía, los papeleos, Cuánto Cabrón, lo relativo que es el botón "aleatorio" en los reproductores de música, y un casi eterno etcétera. Sin embargo, hoy no sólo voy a contar uno de mis odios, sino voy a aportar una delirante solución que pretende solucionarlo.

Ese odio del que quiero hablar es la gente de la biblioteca. Porque tener la concentración necesaria para estudiar a fin de cuentas no es tan difícil, pero se ve obstaculizada si un grupo de gilipollas personas que no ven oportuno guardar el silencio requerido en el interior del edificio habla. O susurra, lo mismo es.
Cierto es que yo muy de vez en cuando hablo, pero no más de 10 segundos y sobre algo relacionado con lo que esté estudiando. Si pese a todo noto la necesidad de hablar con alguien, con las mismas nos vamos fuera a contarnos nuestras chorradas.

Hay veces que tras hacer los pasos cuatro para silenciar (Suspirar, carraspear, ssshhhh, y ¿Podéis cerrar el puto boquino ya?) no queda otra y tienes que cambiarte de mesa mirándoles con asco y deseando que no lleguen a ser nada en la vida. Pero eso se acabó:
En esta entrada propongo una ley (que aparte de hacerme quedar como un loco) solucionará definitivamente el problema de la gente habladora aunque creará bastantes más. Se titula LEY DE MONOS Y BIBLIOTECAS. Dice así:

Los vigilantes de seguridad serán sustituidos en su integridad por monos. Además, los vigilantes cederán sus uniformes a los monos, por muy grandes que les queden. Esto creará una serie de divertidos y caóticos infortunios.
Los monos velarán por la seguridad y el mantenimiento del silencio absoluto dentro de la zona de estudio. Para ello, se seguirán varias normas:
1. Si un individuo o grupo de individuos no guarda el silencio estipulado, el monete lanzará un pequeño montón de heces a la mesa o a la cabeza del más hablador, siendo igualmente válidas ambas acciones como advertencia. Si pese a la defecante señal, el individuo o individuos en cuestión siguen hablando, el mono cogerá su ballesta con la que será previamente equipado y les disparará en una zona del cuerpo NO letal (dícese de estómago, brazos o piernas, con predilección por lo primero) y tal cual seguirá desparasitando al mono más cercano, como seguramente estuviese haciendo antes.
2. Llevar atuendos que provoquen ruido al andar (cascabeles, tacones, etc) conllevará la persecución del monete más esquizofrénico que se encuentre disponible. Llevar dos o más de estos atuendos será castigado con una lapidación por heces en público.
3. Los individuos que corran por la zona de estudio recibiendo una llamada no serán sancionados si la melodía de su teléfono móvil es lo suficientemente estúpida como para ya de por sí dejarles en ridículo. El grado de estupidez se medirá por las ganas que tenga el mono de bailar al escuchar la susodicha melodía.
4. NINGÚN USUARIO podrá llevar gorras, gorros o sombrero. Sólo los monetes estarán en su derecho a ejercer la libertad de ponerse un sombrero, dando igual el folklore, nacionalidad o temática que representen a lomos de sus diminutas cabezas. La sanción que se llevará a cabo a los usuarios está todavía por ser aprobada, ya que seguimos investigando si hay vacíos legales en cuanto al uso del napalm en edificios públicos.
5. Llevar un portátil Mac para fardar de la manzanita y hacer trabajos con procesadores de texto pudiendo hacer lo mismo con un portátil normal, conllevará aceptar la humillación que supondrá que los monos (en idioma monete) se rían constantemente del poseedor en cuestión. Tampoco se descartan que puedan requisarlo y utilizarlo para propósitos provistos de interés personal, como ver páginas de tetas.
6. Los pantalones se llevarán a una altura NORMAL. Si están muy bajos, el mono entenderá su derecho para terminar de bajarlos y realizar acciones de las que esta ley no se responsabiliza.

De momento esos son los puntos que se han ideado para esta futura normativa. No me cierro a sugerencias, PERO QUE HAYA MONOS.

lunes, 23 de mayo de 2011

Miguel Noguera y el efecto retardado

Esto no te va a hacer gracia. Al menos, no más que esbozar una simple sonrisilla. Vas a ver el vídeo y dirás "¿Qué puta mierda es esta?", pero al cabo de un poco de tiempo te acordarás y no podrás dejar de reír por algo tan absurdo. En ese ansioso efecto de risa retardada volverás a ver el vídeo esperando reírte tanto como cuando lo recordaste y será como la primera vez que lo viste: sin apenas inmutarte, incluso diciendo "Cómo odio al tío este", pero a los días siguientes te volverás a descojonar. Y así sucesivamente, produciendo un efecto parecido a este:


(El usuario de Tutubo misextatv no permite insertar vídeos, pero bueno, ahí está)

Asesinos de almohadas viscoelásticas

Si alguien se ha reído directamente viendo el vídeo por primera vez, que me lo explique. Te haya hecho gracia o no en el momento, te recomiendo ver también este:

Ultrashow de Miguel Noguera

Yo también puse la misma cara que debes estar poniendo cuando los ví, pero ya te reirás, ya.

martes, 3 de mayo de 2011

Porqué no le voy a dar un duro a Spotify

Está ocurriendo: La plataforma de música Spotify se ha vuelto enteramente de pago y ha limitado su uso a los open users a 10 horas de música mensuales y poder escuchar sólo 5 veces una misma canción. Además con anuncios de por medio.
¿Yquéharemosahoraohdiosmío? Me quedan 6 horas ahora mismo y solo llevo dos días, por lo que es hora de ir planteando alternativas:
Pagar o usar otros programas (el que más me gusta es Grooveshark, aunque sea algo desordenado en cuanto a búsqueda de canciones), y voy a dar mi opinión de porqué no veo lógico pagar por usar Spotify.

Nada más entrar a la página de Spotify tienes tres opciones:
-Premium: 10€ al mes a cambio de todas sus funciones.
-Unlimited: 5€ al mes sin límite de tiempo ni publicidad.
-Open: Gratis por 10 horas al mes.
Conozco gente pensando en pagar por una cuenta Unlimited, ya que la Premium no merece (lo único que le veo bueno es poder llevarlo en el móvil... pero a mi móvil casi que hay que darle cuerda xD) o directamente no se podría aprovechar tanto. Bueno, la Unlimited no está tan mal, te quitas al puto Baute de encima y ya no tienes límite de tiempo.
Pero en mi opinión, 5€ por eso es un robo a mano armada.
¿¡Pero qué dices!? ¡Si eso es lo que te gastas en dos cervezas!
Procedo a explicar porqué digo esto:

Spotify no es música, sino comodidad por acceder a la música. Es decir, ni el jefazo de Spotify* ni ninguno de sus empleados* componen e interpretan las canciones que tú escuchas, de eso se encargan los grupos (o las discográficas, pero no compliquemos la cosa), Spotify se encarga de que esté reunida. Si quieres pagar voluntariamente para que los artistas sigan adelante, cómprales un disco, una camiseta, o directamente ve a sus conciertos, pero no pagues de más al que está en medio.
Y digo esto porque de los 5€ que pagas, ¿Qué parte se llevan los grupos, qué parte las discográficas y qué parte el programa en sí? Sinceramente no lo sé, ni voy a hacer suposiciones si no tengo certeza sobre ello, pero convendría saberlo antes de darle tu dinero a Spotify.
Es como las compras por internet: En tienda física los productos son más caros ya que el establecimiento debe producir un beneficio suficiente como para mantenerse, mientras que el envío a casa a través de internet (o compra en formato digital) en la gran mayoría de los casos es muchísimo más barato. La ventaja de la tienda es tenerlo todo juntico y a mano, como Spotify, lo que lleva al siguiente argumento:

Spotify te da música sin que tú le des nada a cambio, so rancio.
Eso es lo que más he escuchado, la verdad. Si tienes ese argumento todavía en la cabeza es porque no me has comprendido del todo: No hay que concebir a Spotify como música sino como software. Te da la comodidad de tenerlo todo a buen alcance sin necesidad de descarga, y algunos pluses como Spotify Social, nada más. Yo, en caso de querer pagar, pago al artista, no al programa.

Pero si nadie paga, ¿Cómo piensas que se va a mantener?
Publicidad. Spotify ha ido aumentando su número de usuarios a un ritmo enorme gracias a la difusión del boca a boca y las funciones con Facebook o Lastfm, por lo que publicitarse ahí no debe ser barato; además que la mayoría de anuncios no relacionados con música son de superproducciones cinematográficas y eventos con alto presupuesto destinado a la promoción.
Bastante tengo teniendo que escuchar sus anuncios de cosas que por regla general no me interesan de manera obligada (si fuese únicamente visual, es decir, sólo banners, no habría ningún problema) como para además tener que pagar por quitármelos. Mi manera de pagar por el anterior nada a cambio es esa, verme obligado a escuchar anuncios.

Cerrando ya con el tema, es posible que Spotify se vaya a dar una hostia histórica, o quizá en estos años haya conseguido engatusar a suficientes usuarios como para que el tiro le salga recto, el tiempo dirá. Como detalle subjetivo, aclaro que yo no pagaba más de 50 céntimos al mes por usar el programa. Esperemos, ya de paso, que programas como Grooveshark no sigan su mismo camino, porque entonces habrá que mandarlo a tomar por culo buscar otro.
En resumen, si quieres pagar por el programa, por quitarte la publicidad y seguir usando una cosa que ha sido gratis durante años, respeto tu decisión totalmente, pero difícilmente la voy a compartir.

*Es posible que esas no sean las verdaderas imágenes del director de Spotify ni de su plantilla de empleados.

jueves, 28 de abril de 2011

Llevo todo el día pensándolo

Que le den por culo a todo, quiero ser un dinosario.



(Sé que es la segunda entrada seguida en la que lo mando todo a tomar por culo sin motivo aparente y pido cumplir uno de mis absurdos sueños, pero estaba entre esa frase o llenarlo todo de RAAAAAAAAAAAAGHW y otros gritos jurásicos)

jueves, 7 de abril de 2011

Mis últimas palabras:

Que le den por culo a todo, quiero un apocalipsis zombie.

Realmente siempre lo he querido. Es más, hace tiempo estaba escribiendo un artículo de porqué el mundo necesita un apocalipsis zombie, pero con lo friki extenso que era, creo que tengo algo que lo sustituirá y formará en la mente del lector su propio porqué más que justificado.

Respecto al título... sí, estas son mis últimas palabras antes de construir esto, totalmente obligatorio en el apocalíptico suceso (ver nada más que hasta el minuto 2:35):



Pero venga ya tío, eso debe pesar un cojón y medio, tarda mucho en recargar, y es demasiado granDISPARAR MACHETES. Y PUNTO.
Estoy seguro de que si reviviésemos a Da Vinci y viese tal logro armamentístico estaría orgulloso de ver la gran cantidad de tiempo libre que tiene la gente sí mismo al contemplar el legado que ha dejado tras de sí.

Por cierto, ¿Alguien puede prestarme un machete? Y un poco de madera tampoco me vendría mal.
A la mierda, llamad al calvo.